Hacer un ovillejo

Si te quieres atrever 
y hacer
con combinados diversos
los versos
debes unir los proyectos
perfectos.
Los ovillejos correctos
si quieres realizar
debes primero estudiar
y hacer los versos perfectos.



Soneto preventivo

Se aproxima el florido mes de abril
y la sombra del miedo le acompaña
por los campos y ciudades de España
igual que un reo espera ante un fusil.

Este soneto suena frio y hostil
como el corte afilado de guadaña
de un traicionero virus que arrebaña 
la vida de una forma tan sutil.

Sin embargo, tan solo el temerario
llega a creer que somos inmortales
y que todo es un cuento imaginario.

Si el designio presenta sus avales,
fíjate si del acto funerario 
están fuera del RIP tus iniciales.




Fábula de la zorra y las gallinas

Cuentan que un día una zorra 
se dispuso muy astuta
a entrar en un gallinero
como una dama impoluta.
Las gallinas agitadas
la tachan de disoluta
y dicen que va alocada
con su forma irresoluta
y con excéntricos gestos
en la Virgen se transmuta,
a la vez con ambición
el trono a Dios le disputa.
Mientras se come los huevos  
se relame y no se inmuta
con esa desfachatez
que muy poco la reputa,
pues con sus ojos de loca
finge que es muy resoluta
y amenaza a las gallinas
sus palos hacer viruta
si se quejan de sus artes
y de como se ejecuta
la manera tan trilera
de ser la reina absoluta
de un agitado corral
donde toda su hiel esputa.




A Víctor

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Brilla con su expresión, bella y arcana,
única, natural, tierna y gentil,
de alma tan especial, dulce y pueril,
íntegra de emoción, clara y cercana.

Es contra la razón regla que gana
toda la excepcional forma sutil,
dándonos su jovial aire infantil
hizo que la pasión fuera liviana.

Siempre nos quedará santo y ungido
aunque entre su interior pueda tener
esa luz que nos da con su entender
y con su corazón incomprendido.

Nunca abandonará libre su nido
hecho para abrigar límpido ser.
Cuando mis ojos no lo puedan ver
que sea nuestro adiós inadvertido.









A Mercedes

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Brilla con su expresión bella y lozana
irradia con su luz mi atardecer,
la niña que de pronto fue mujer
y la renovación de mi nirvana. 
Con su gran corazón es muy humana
y hace su luz al mundo embellecer
como la rosa roja al florecer
que ennoblece al jardín y lo engalana.

Con su jovialidad es muy cercana
estando siempre presta a ofrecer
su gran disposición para querer
con el cariño que de ella emana.
Estoy agradeciéndole a la vida
por todo aquello que llegué a tener,
por lo que me pudiera conmover
y por tan adorable hija querida.






Adagios

¿Qué es lo que deberíamos buscar
cuando el tiempo perdido
no se pueda encontrar?

Lo que es desconocido
nos estará aguardando,
aunque nunca sepamos como y cuando.

Solo pierde la vida el que ha vivido,
aunque te haga dudar
siéntete agradecido.

Quien pretenda acallar
el silencio con ruido
que no grite si quiere ser oído.

A tu alma conjugando el verbo amar
me encontré una mañana
caminando al azar.

Si se abre una ventana
con sigilo el amor
su brisa calmará todo el dolor.

Para recuperar lo que has perdido, 
nunca te debes fiar
de lo desconocido.

Evita que se asome a tu ventana.
Rumor que has de acallar
no esperes a mañana.






Cuartetos a un hombre bueno

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Al pasar por los surcos del azar
tropecé con un viejo caminante,
quiso ser en su andar equidistante
con los modos y formas de pensar.

Encontré rebuscando en sus memorias
recuerdos de nostálgicas pasiones,
con parajes pintados de emociones
intensas y a la vez contradictorias.

De la infancia en un patio de Sevilla,
a su bohemio paso por Madrid
fue a las tierras por donde pasó el Cid
y prendado quedó de una chiquilla.

En los extensos campos de Castilla   
entre la luz y los trigales tersos            
surcaron los recuerdos de sus versos  
de forma eximia, grácil y sencilla.         

Usando los apócrifos con arte
prestó a un profesor sabiduría,
el cual quiso enseñar filosofía
dejando la inmodestia siempre aparte.

Donaires, intimismo y señoritos
fueron parte de aquella trayectoria           
y quedaron grabados en la historia      
los rasgos que inspiraron sus escritos.  

Con la legalidad republicana
asumió el compromiso hasta el final,
de esa humana labor intelectual
quedó una impronta digna y muy cercana.

De aquella etapa tan contradictoria 
los hechos execrables e inauditos
aunque quedaron todos ya prescritos
no se olvidan sus formas vejatorias.

Compartió los destinos más adversos
con aquellos insignes eruditos,
tratados como indignos y malditos            
por tener pensamientos muy diversos.

Soñando un día con un dios ajeno,
no quiso ser un mero visionario
y constancia dejó en su corolario
al ser descrito como un hombre bueno.

Heló su corazón las dos Españas,
transmutó con pasión los universos,      
desterró los conceptos más perversos 
y se marchó a morir tras las montañas.