La historia de estos versos como olas en la mar
surcando el infinito se rompe sin cesar,
mientras esté rodando el poema ha de explicar
aquello que ha pasado y lo que ha de pasar.
Este trayecto anima a realizar un viaje
al Viejo Continente, la cuna del progreso
y de la Ilustración, razón que fue de peso
para dejar al Mundo su historia y su bagaje.
Los hechos nos demuestran que lleva en su equipaje
una amplia trayectoria, haciendo tal proceso
crucial y heterogéneo, con algún que otro exceso,
con luces y con sombras, con un amplio linaje.
Con Roma comenzó un proyecto truncado
que pudo unificar un continente lleno
del ansia por crecer en un amplio terreno
y que al final el bárbaro pisó lo inacabado.
El presente será reflejo del pasado
y aquel desmembramiento nunca estaría ajeno
a la gran división y a tanto desenfreno
que tuvo algún infame con todo lo expoliado.
Después de tantos siglos de guerras y disputas
auspiciadas por locos, caciques y tiranos
se asentaron naciones con sus reyes cristianos
fundando monarquías déspotas o absolutas.
Aquellas que llegaron vestidas de impolutas
al súbdito legaron derechos ciudadanos.
Y entre revoluciones e instantes meridianos
algunas perduraron he hicieron sus permutas.
Ya con el siglo tras dos enfrentamientos
mundiales y sangrientos de graves consecuencias,
hizo que despertara en muchos sus conciencias
buscando no volver a aquellos hechos cruentos.
Por los años cincuenta pusieron los cimientos
para al fin desterrar antiguas connivencias
y con ello lograr limar las diferencias
para canalizar distintos pensamientos.
Así que fue después de haber reflexionado
que vieron necesario fundar de nuevo Roma
hicieron un tratado buscando en el axioma
la casi real certeza de lo que habían firmado.
Si entonces no pensaron en un único Estado
por su diversidad, cualidad o el idioma,
ahora no debiéramos tomarnos esto a broma
al ver que el gran aliado ha roto lo pactado.
Mientras se dedicaban aquellos mercaderes
a mirarse sus vacuos y fútiles ombligos
con sus indiferencias hicieron enemigos,
y ególatras y autócratas se agarran sus poderes.
Con tanta burocracia y tantos cancilleres,
con democracias laxas y con pocos amigos
la nación de naciones se queda sin abrigos
que cubran su carencia y guarde sus haberes.
Ahora que nos vemos en tantas discrepancias
es cuando deberíamos aunar nuestros empeños
para poder lograr todos aquellos sueños
en donde se buscaban tan solo tolerancias.
Políticas abiertas a las equidistancias,
esas que han de evitar desprecios y desdeños,
harán que los problemas los grandes o pequeños
pudieran resolver todas sus circunstancias.
El crisol de culturas, de lenguas y de razas
hicieron que en Europa con esa amplia frontera,
con distintos talantes y con su azul bandera
lograran bienestar en años de bonanzas.
Un mercado común de veintisiete alianzas
llegaron a crear con su única moneda
y un ágora políglota donde a nadie se veda
hizo ajustar comercios y nivelar balanzas.
Por ello deberemos mirar en la memoria
para buscar en nuestros remotos subconscientes
si asumir las maneras de ser tan diferentes
nos haría aceptar la verdad de esta historia.
Al ser alguna etapa ardua y contradictoria
a muchos hace ver la unión indiferente
con los ojos incrédulos de parte de la gente,
de una forma muy poco clara y definitoria.
Aquellos compromisos no fueron gestos vanos,
con interés común logramos nuestras metas
entonces consiguiendo concordias incompletas
se alcanzaron la unión de pueblos soberanos.
Para marchar unidos sujetos de las manos
cerremos previamente las más profundas grietas
hagamos que prosperen políticas concretas
demostrando que somos de Europa ciudadanos.
A riesgo de que suene el poema redundante
debemos incidir en lo que se ha expuesto
para intentar llegar al fondo del contexto,
pues lo que se avecina es bastante inquietante.
Así que, de una forma sucinta y circular:
llegaron a crear con su única moneda
y un ágora políglota donde a nadie se veda
hizo ajustar comercios y nivelar balanzas.
Por ello deberemos mirar en la memoria
para buscar en nuestros remotos subconscientes
si asumir las maneras de ser tan diferentes
nos haría aceptar la verdad de esta historia.
Al ser alguna etapa ardua y contradictoria
a muchos hace ver la unión indiferente
con los ojos incrédulos de parte de la gente,
de una forma muy poco clara y definitoria.
Aquellos compromisos no fueron gestos vanos,
con interés común logramos nuestras metas
entonces consiguiendo concordias incompletas
se alcanzaron la unión de pueblos soberanos.
Para marchar unidos sujetos de las manos
cerremos previamente las más profundas grietas
hagamos que prosperen políticas concretas
demostrando que somos de Europa ciudadanos.
A riesgo de que suene el poema redundante
debemos incidir en lo que se ha expuesto
para intentar llegar al fondo del contexto,
pues lo que se avecina es bastante inquietante.
Así que, de una forma sucinta y circular:
continúa este poema sus versos y al rodar
por el mundo infinito rodarán sin cesar.
mientras estén rodando, la historia ha de explicar
aquello que ha pasado y que vuelve a pasar.
Por ello, realizando nuevamente este viaje,
recitemos la historia con todo su bagaje,
al saber que los hechos los guarda en su equipaje
de luces y de sombras, de lucha y de coraje.
Los romanos dejaron un proyecto truncado,
pues al final el bárbaro pisó lo inacabado.
El presente es reflejo que queda del pasado
con algún monumento en terreno expoliado.
Después de tantos siglos de guerras y disputas
llegaron a instaurarse coronas absolutas,
aquellas que dejaron sus manchas impolutas
pudieron perdurar haciendo sus permutas.
Ya con el siglo tras dos enfrentamientos,
buscando no volver a aquellos hechos cruentos
por los años cincuenta pusieron los cimientos
dejándole al futuro los buenos pensamientos.
Parece que después de haber reflexionado
encontraron sentido a todo lo firmado.
Entonces no pensaron en la forma de Estado
creyendo que un amigo no anula lo pactado.
Y mientras dormitaban aquellos mercaderes
algunos prepotentes mostraron sus poderes,
con tanta burocracia y tantos cancilleres,
cubriendo sus carencias, guardaron sus haberes.
Ahora que nos vemos en tantas discrepancias
en donde se buscaban tan solo tolerancias,
políticas abiertas a las equidistancias
pudieron resolver distintas circunstancias.
El crisol de culturas, de lenguas y de razas
logró su bienestar en años de bonanzas,
un mercado común con todas sus alianzas
ajustó sus comercios nivelando balanzas.
Así que deberemos mirar en la memoria
y poder aceptar la verdad de esta historia,
aunque haya alguna etapa ardua y contradictoria
que quedó poco clara sin ser definitoria.
Aquellos compromisos no fueron gestos vanos,
al alcanzar una unión de pueblos soberanos
para marchar unidos sujetos de las manos
se ha de asumir que somos de Europa ciudadanos.
Los hechos se han narrado sin nada que enseñar,
tan solo se pretende con ellos demostrar
que la unión es la fuerza que ayuda a encontrar
con trabajo y empeño la paz y el bienestar.
Por ello no debiera acabar la poesía
sin dejar de pensar en lo que nos afea,
no alcanzo a comprender de la Unión Europea
por qué ante la ignominia entre sueños dormía.
Con este pensamiento dejo aquí mi opinión.
Diálogo es la razón que mueve a la conciencia,
esa es la prioridad de nuestra independencia,
pues la razón es fuerza que mueve el corazón.
Aquí acaba este poema y los versos al girar
por el mundo infinito rodarán sin parar,
mientras se pasa el tiempo vamos viendo al rodar
que si una estrofa acaba otra quiere empezar.
Por ello, realizando nuevamente este viaje,
recitemos la historia con todo su bagaje,
al saber que los hechos los guarda en su equipaje
de luces y de sombras, de lucha y de coraje.
Los romanos dejaron un proyecto truncado,
pues al final el bárbaro pisó lo inacabado.
El presente es reflejo que queda del pasado
con algún monumento en terreno expoliado.
Después de tantos siglos de guerras y disputas
llegaron a instaurarse coronas absolutas,
aquellas que dejaron sus manchas impolutas
pudieron perdurar haciendo sus permutas.
Ya con el siglo tras dos enfrentamientos,
buscando no volver a aquellos hechos cruentos
por los años cincuenta pusieron los cimientos
dejándole al futuro los buenos pensamientos.
Parece que después de haber reflexionado
encontraron sentido a todo lo firmado.
Entonces no pensaron en la forma de Estado
creyendo que un amigo no anula lo pactado.
Y mientras dormitaban aquellos mercaderes
algunos prepotentes mostraron sus poderes,
con tanta burocracia y tantos cancilleres,
cubriendo sus carencias, guardaron sus haberes.
Ahora que nos vemos en tantas discrepancias
en donde se buscaban tan solo tolerancias,
políticas abiertas a las equidistancias
pudieron resolver distintas circunstancias.
El crisol de culturas, de lenguas y de razas
logró su bienestar en años de bonanzas,
un mercado común con todas sus alianzas
ajustó sus comercios nivelando balanzas.
Así que deberemos mirar en la memoria
y poder aceptar la verdad de esta historia,
aunque haya alguna etapa ardua y contradictoria
que quedó poco clara sin ser definitoria.
Aquellos compromisos no fueron gestos vanos,
al alcanzar una unión de pueblos soberanos
para marchar unidos sujetos de las manos
se ha de asumir que somos de Europa ciudadanos.
Los hechos se han narrado sin nada que enseñar,
tan solo se pretende con ellos demostrar
que la unión es la fuerza que ayuda a encontrar
con trabajo y empeño la paz y el bienestar.
Por ello no debiera acabar la poesía
sin dejar de pensar en lo que nos afea,
no alcanzo a comprender de la Unión Europea
por qué ante la ignominia entre sueños dormía.
Con este pensamiento dejo aquí mi opinión.
Diálogo es la razón que mueve a la conciencia,
esa es la prioridad de nuestra independencia,
pues la razón es fuerza que mueve el corazón.
Aquí acaba este poema y los versos al girar
por el mundo infinito rodarán sin parar,
mientras se pasa el tiempo vamos viendo al rodar
que si una estrofa acaba otra quiere empezar.