Parábola del zángano y la reina

El último eslabón de la cadena
terminó por perderse en la espesura
que dejara entre el humo y la basura
el hacedor de suerte siempre ajena.

Portando de una forma casi obscena
entre su huella impregnada de impostura
la simiente y su ególatra estructura,
se quitó de repente de la escena.

Las abejas obreras laborando
no se fijan si el zángano alimenta
a toda la colmena por igual.

Y la reina que alegre va volando
entre danzas de forma muy cruenta
al macho lo estimula hasta el final.



Antonio Nieto Bruna
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14-3-18





La honestidad

Pudiera ser que a veces la verdad
se quedase guardando a la excelencia,
si estuviera adornada de humildad
y de gotas sensibles de inocencia.

Apelando a la seria honestidad
se podría mirar en la conciencia,
para buscar si en tanta iniquidad
se camufla el disfraz de la apariencia.

Mientras tanto se exhiben sin rubor
las almas que presumen de preclaras
y niegan otro juicio de valor.

Como el agua que brota de alfaguaras
debería manar del interior,
maneras de decir las cosas claras.

Quien quisiera viajar con la verdad
llevando en su maleta la excelencia
no deberá olvidar que la humildad
no es tan solo un patrón de la inocencia.

No se puede buscar la honestidad
donde nunca se encuentre la conciencia
libre de todo afán de iniquidad
para usar el disfraz de la apariencia.

Entre el recelo y falta de rubor
afloran mentes rectas y preclaras
que escuchan todo juicio de valor.

Y de ellas al igual que de alfaguaras
con fuerza manarán de su interior
ideas nobles, íntegras y claras.

Antonio Nieto Bruna
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16-3-2018





Soneto proscrito

Cobardes que se esconden en mentiras
actúan con sus farsas y ambiciones
entre raras y pobres convicciones
que alimentan las rabias y las iras.

Las decencias se queman en las piras
una a una entre muchas sinrazones,
todas esas que esconden intenciones
aunque sea haciendo a España tiras.

Mientras unos se tiran de los pelos
por un trapo con pollo o estelada,
el pueblo se amamanta de camelos.

Aunque pienses que aquí no pasa nada
y los sueldos los tiren por los suelos,
la suerte de la tierra está labrada.



Antonio Nieto Bruna
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29-4-2017




No te alejes

Haz doble clic en la imagen para escuchar el poema
Ven; no pases de largo. Para; quédate.

Déjame esa expresión que necesito,
con tu poder y con tu magia llévame
a encontrar ese instante que he perdido.


Buscan los versos invisibles pléyades
por campos prohibidos o proscritos
y por bosques preludios de los pésames
de silencios que matan los sonidos.


Ven; no pases de largo. Para; quédate.

Los pechos de los hombres en la nada
surcan el infinito, y si al final
la mudez de los hechos impasibles
y el insonoro mundo de las hadas
se escuchan al mirarlos sin hablar,

transmutarán sonidos imposibles.

Ven; no pases de largo. Para; quédate.

No te alejes; despierta mi letargo.
Dame la claridad sin más tapujos
y deja que la noche con su influjo
me traiga pensamientos tan variados,
como sueños formales o indiscretos
y algún antiguo e íntimo secreto.

Ven; no pases de largo. Para; quédate.

Subyacentes, vacías, tal vez vanas,
se ocultan entre múltiples palabras
que albergan los espacios más audibles
de un mundo que estará por definir,
por ello el verso encontrará su fin
cuando los pensamientos vuelen libres.

Ven; no pases de largo. Para; quédate.

Mientras, con ansia absorbo dulces néctares
llenando de razones mil escritos
y que ofrendo a los dioses, como ménades
entre huertos cultivados por olvidos
en montes donde el eco de la Oréade
repite la poesía al infinito. 

Ven; no pases de largo. Para; quédate.


Antonio Nieto Bruna
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1-12-2016



Reflexión



Cuando formas perversas y malditas
se esconden entre algunas sucias mentes,
asoman con sus hechos indecentes
acciones inhumanas y gratuitas.

Maneras execrables y proscritas,
a las nobles, inocuas y decentes,
personas con sus almas inocentes,
acechan sanguinarias y cainitas.

Pensemos: ¿Qué le mueve al ser humano
a ser con sus afines pernicioso
y usar para matar, a Dios en vano?

Quizá cuando el avaro y poderoso
pudiera controlar su larga mano,
haría al mundo menos peligroso.


Antonio Nieto Bruna
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21-11-15



Soneto a Tula

Heredaste su nombre y su nobleza,
su dulzura, su garbo y simpatía,
de quien fuera mascota y alegría
y un recuerdo del tiempo y su certeza.

Mientras pasan momentos de tristeza,
quedará como una fantasía,
esa amiga que diera compañía
y que alzaba orgullosa su cabeza.

Hoy te marchas durmiendo dulces sueños
a los prados de verdes soledades,
cuando cierres tus ojos tan risueños
si el recuerdo ocultara adversidades
y se hicieran los días más pequeños
quedarán nuestras duras realidades.



Antonio Nieto Bruna
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18-12-2017






Soneto a la Patrona de Hiendelaencina


Haz doble clic en la imagen para escuchar el poema
En la plaza alumbrando está la hoguera
a la oscura, cerrada y fría noche
y el alba dejará por fin su broche
con cenizas y ascuas de madera.

La mañana aguardando sola espera
que el fuego purifique con derroche
el amor que florece a sottovoce
como estrellas fugaces en la era.

Su laúd nos dejó la melodía
del acorde entonado por la musa
y honrosos festejamos este día.

Su figura alegórica inconclusa
se erige de patrona y de vigía
a los pies de esta sierra tan difusa.


Antonio Nieto Bruna
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22-11-2017