Alegoría de una decadencia anunciada

Antígono entre empresas siempre adversas
siguió al avalado por la diosa,
como el conquistador de osados persas
que marchó de manera sospechosa

a Frigia por razones muy diversas,
no encontrando esa suerte misteriosa
que ocultan todas las puntas inversas
del nudo con su forma tan curiosa.

A la muerte del magno se encumbró
en el líder de tierras más lejanas
aunque con Pérdicas al fin chocó.

Por ello vio sus ilusiones vanas
de encontrar la esperanza que buscó
y huyó de las influencias milicianas.


Antonio Nieto Bruna
Copyright ©
13-6-2017






Soneto a la duodécima

Otra copa se encuentra en la vitrina
para la historia y honra del Madrid
gladiadores del fútbol con su ardid
logran una victoria paladina.
                                     
Pues la escuadra italiana no imagina
que Zinedine intrépido adalid
lideró la victoria en buena lid
con valores, unión y disciplina.

Keylor, Marcelo, Toni, Varanne, Ramos,
Carvajal, Casemiro, Cristiano, Isco
Asensio, Benzemá, Modric, Morata...

y alguno más, demuestran ser los amos
de Europa y los culpables de este cisco,
logrando una impresión feliz y grata.

Antonio Nieto Bruna
Copyright ©
3-6-2017





Sonetos para un poeta



Gulistán

"Si de tus bienes mortales
hoy te miras despojado
y de tus pobres caudales
dos panes solo han quedado
vende uno, y compra un jacinto
para alimento de tu alma".

Ghazal del poeta persa Sa'di

Cita
“Los jacintos son alimento para el alma.
En mi vida, el trabajo ha sido el pan,
y la enseñanza los jacintos”.

Eduardo León de la Barra

A Eduardo León de la Barra in memoriam

De una manera justa y necesaria
quiero en este homenaje hacer balance
por su figura y forma literaria
a Eduardo de la Barra en este trance.

El paso de esta vida rutinaria   
hace que previamente el sol avance     
alternando de forma involuntaria
las rimas que componen su romance.

Estrofas de un soneto que presencio
son parte de estos versos que hoy auguro,
del ayer del presente y del futuro.

Sin quererlo aguardamos en silencio
a que amanezca el tiempo más oscuro
mientras pasa la vida y su conjuro.´

Don Eduardo entre charlas me decía
que las reglas ayudan a ordenar,
si los versos pretendes ajustar
a usos y normas de la poesía.

Pues con una adecuada ortografía
en palabras que tienden a rimar,
la métrica y su ritmo al conjugar
dejarán agradable melodía.

Y si expones tus buenos argumentos
con alguna elevada reflexión,
las estrofas darían la ocasión

de llegar a profundos pensamientos,
al lograr encontrar la inspiración
si el poema lo dicta el corazón.

De su lírica y formas salvaguardo
esa manera de saber estar
el modo siempre afable de enseñar
del mentor tan cordial como gallardo.

Con respeto y la estima que le guardo
al maestro de índole ejemplar,
afirmo: nunca debes olvidar
sus enseñanzas cuando seas bardo.

El soneto que falta por nacer
es la prueba del viaje ya emprendido,
donde nadie le hará ningún reproche.

El jacinto le hace renacer
de alimentos que al “Mundo” ha concedido,
y su alma a estos versos pone broche.


Antonio Nieto Bruna
Copyright ©
5-6-2017



Resultado de imagen de poesía GIF                                       

                                                                                              2ª Puesto en el 1º Certamen          
                                                                                                             EDUARDO LEÓN DE LA BARRA
    

El poeta y sus circunstancias

Haz doble clic en la imagen para escuchar el poema
¿Seguro que al poeta se le mide
por versos que dedica a sus amores,
por rimas inspiradas en las flores
o por la erudición que en él reside?

A veces al poeta se le pide
contar al mundo todos sus temores…
La falta que tenemos de valores
no hará que el desaliento en él anide.

Tan solo demostrado queda el hecho
que sabio, lego, noble o villano,
cualquiera es simple y llanamente humano.

Si quedara el renglón al fin derecho
y el verbo fuese nítido y cercano 
el poema jamás sería en vano. 


Antonio Nieto Bruna
Copyright ©
3-6-2017

Resultado de imagen de poeta


El vuelo del charrán

No era el mal, aunque se le parecía,
era azul sin llegar a ser el cielo,
era faro sin luz y sin vigía,
era el viento al charrán alzando el vuelo.

No era noche y apenas era día,
era sosiego envuelto en el desvelo,
era ajeno a la ley con su apatía,
era sombra entre el odio, paz o celo.

Es carroña amparado en su poder,
mientras, el pueblo paga sus desmanes
y hace que broten brozas y patanes.

¿Puede quizás, queramos muchos ser,
ciegos, sordos o acaso codiciosos?
Puede ser, pero nunca silenciosos.



Antonio Nieto Bruna
Copyright ©
29-4-2017





Tras la búsqueda de un dios

La creencia o no de la existencia de Dios implica un debate entre diferentes ideas, las cuales habitualmente no se limitan al mundo de la racionalidad, sino que es más afín a las creencias ciegas de lo no demostrable. A partir de aquí se puede decir que en una amplia dicotomía, en esta división de opiniones se contempla el teísmo como la postura teórica favorable a la existencia de Dios y el ateísmo como la no creencia en divinidad alguna. 
Los argumentos a favor de la existencia de Dios suelen incluir diferentes cuestiones como las metafísicas, las empíricas, o las antropológicas. Por otra parte las alegaciones en contra, suelen incluir cuestiones empíricas y razonamientos deductivos o inductivos. 
Sin embargo, no existe una definición universalmente aceptada de Dios. Algunas definiciones sobre Dios no son tan específicas como para permitir llegar a probar que exista una realidad que se ajuste a cualquiera de sus definiciones o argumentos.
Algunas religiones aceptan a uno o varios dioses capaces de controlar y ordenar todo el Universo, como por ejemplo el mundo homérico donde se afirma la existencia de un poder que actúa sobre los hombres, pues no encuentran la explicación última de los acontecimientos mundanos, atribuyendo a las Moiras como personificaciones del destino la facultad de repartir a cada mortal la parte de su propio devenir que corresponde a su existencia, al contrario que en el ámbito de las religiones cristianas donde se cree que la afirmación de un destino prefijado de antemano para cada uno de nuestros actos equivale a la negación de la libertad humana.
Partiendo de una definición muy personal del destino, me atrevo a decir que es un cúmulo de circunstancias aleatorias concatenadas en el espacio y en el tiempo, aunque como ha quedado evidente, tanto la filosofía como la religión, tienen diversas formas de identificar al destino.
Por lo que profundizando en ello, filosóficamente se reconoce al destino como el poder sobrenatural inevitable e ineludible que guía la realidad humana y la existencia de cualquier ser vivo. La mayoría de las religiones en las culturas occidentales y orientales, han creído en formas de destino especialmente relacionadas con la predestinación, con una diferenciación muy clara en las religiones judeocristianas, donde las Sagradas Escrituras rechaza de plano la existencia de una predestinación absoluta debido al libre albedrío, que hace al hombre ser a imagen y semejanza de Dios.
Fuera de las religiones monoteístas abrahámicas, los griegos por ejemplo, consideraban al destino una fuerza superior no solo a los hombres, sino incluso a los mismos dioses. 
En lo estrictamente teórico, el destino se relacionaría con la causalidad, afirmando que, si toda acción conlleva una reacción, dos acciones iguales tendrán la misma reacción, a menos que se combinen varias causas entre sí, haciendo impredecible a nuestros ojos el resultado. 
Nada existe por azar, al igual que nada se crea de la nada. Todo tiene una causa, y si tiene un origen está predestinado a existir desde el momento en que la causa surgió, debido a que la innumerable cantidad de causas nos son imposible conocerlas todas y enlazarlas entre sí. Por lo tanto:
Cuando inocente llegas a la vida
encuentras al inicio un bello sueño
y aguardando paciente está la muerte
quien marcará al final nuestro destino,
mientras, el miedo lleva a la conciencia
en busca de la eterna paz con Dios.

Algunos que se excusan en su Dios
y juegan en su nombre con la vida,
en la fe anclan la sórdida conciencia
para ocultar la oscuridad del sueño,
quedándose al arbitrio del destino
la espera y la caricia de la muerte.

Nunca nos llega un día antes la muerte,
ni existe la certeza de si hay Dios,
por todo ello asumimos que el destino
es lo que lleva a transitar la vida
mientras buscamos día a día un sueño
y el misterio que oculta la conciencia.

El mundo careciendo de conciencia
se muestra indiferente ante la muerte,
la maldad se disipa con el sueño
de la ambiciosa búsqueda de Dios
y el tiempo va abrazándose a la vida
sin saber dónde está nuestro destino.

No saber que se esconde en el destino
dejará al albedrío la conciencia
para buscar aquello que la vida
oculta más allá de nuestra muerte,
aunque se busque sin remedio a Dios
en la interioridad trivial del sueño.

Cuando no nos quedara ya ni el sueño
encubridor del pertinaz destino
ni la esperanza de encontrar a Dios,
mirando en la recóndita conciencia
donde alberga la sombra de la muerte,
se hallarán los valores de la vida.

Si la vida es pasión, amor o sueño
y la muerte es un trance del destino.
¿La conciencia nos hace ver a Dios?


Antonio Nieto Bruna
Copyright ©
30-3-2017 



Bibliografía

• Diccionario manual e ilustrado de la lengua española. Real Academia de la Lengua Española. Espasa-Calpe. 
• Ferrater Mora, José. «Ex nihilo nihil fit». Diccionario de Filosofía. Ariel. 
• Garrido, Manuel (2013). «La filosofía platónica del amor». En Sacristán, Manuel; García Bacca, David. Los diálogos eróticos: Banquete y Fedro (Manuel Sacristán y David García Bacca, trads.). Madrid: Tecnos. p. 11. ISBN 9788430958207.
• Diccionario universal de mitología.
• Rogelio Rovira (1991). La fuga del no ser. Ediciones Encuentro. ISBN 9788474902747.
• Antonio Millán-Puelles (2002). Léxico filosófico (2.ª edición). Madrid: Rialp. ISBN 9788432134166.


Apelando a la sensatez


No pretendo erigirme en un profeta
ni versos componer con mal augurio
aunque con mi verdad te comprometa,
nunca podrás decirme que es perjurio.

La humildad cuando es falsa y no respeta,
el acto es meramente simple espurio
del soberbio que a golpe de trompeta
se encumbra como el dios que fue Mercurio.

Si piensas que tus actos son inmunes
por ser en un congreso proclamado
no olvides que la unión es solidez.

Por ello de ilusiones tan comunes
se viste de esperanza el olvidado
apelando a tu propia sensatez.


Antonio Nieto Bruna
Copyright ©
19-2-2017