Ranchera para un ofendido

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Esta ranchera dedico

a quien tanto he ofendido

aunque nunca me haya dicho

que delito he cometido.


Porque seas un mal pensado

los demás no tienen culpa

de que tu intimo complejo

se oculte en tu mente oscura.


No quiero tener amigos 

que toman sus decisiones

con cobardes actitudes

y otras especulaciones.


Que pena de aquel afecto

que pena del tiempo perdido

que pena de mi amistad

que nunca la has merecido.


Pues quien se sienta ofendido

por no sé ni qué razones

que al menos tenga coraje

de dar sus explicaciones.


Esta ranchera dedico

a quien tanto he ofendido

aunque nunca me haya dicho

que delito he cometido.


No me cuentes más milongas

de tus cuitas personales,

si te crees cualquier cuento

como un mísero ignorante.


Pues si yo a ti te contara

los comentarios perversos,

que han hecho de tu persona,

censurándoles por ello.


Verás que son infundados

tus ridículos recelos

por haberte imaginado

aquello que no era cierto.


Esta ranchera dedico

a quien tanto he ofendido

aunque nunca me haya dicho

que delito he cometido.


Y en lugar de aquel amigo

ir de frente y muy directo

esa retorcida mente

te hizo ver lo que era incierto.


¿Y si a aquellos confidentes

de repente les dijera

todo lo que piensas de ellos?

Descuida, no es mi manera.


Pues no soy mala persona

aunque tu ya no te lo creas.

Por ello a ti te reprocho

tus falsas y absurdas ideas.


Porque aquellos que difaman

al final se quedan solos

cuando todos los demás

se dan cuenta de sus modos.


Esta ranchera dedico

a quien tanto he ofendido

aunque nunca me haya dicho

que delito he cometido.


Si piensas que me has herido;

con tus pobres conclusiones

mira si te ha compensado

esas determinaciones.


Si estuvieras resentido

por comentarios diversos

al menos ten la decencia

de preguntar si son ciertos.


Quien amigo te llamara

y de pronto te ignorase

no tengas ningún pesar

por lo que atrás te dejaste.


Esta ranchera dedico

a quien tanto he ofendido

aunque nunca me haya dicho

que delito he cometido.


Los amigos que se eligen

con más o menos acierto

igual que llegan de pronto

se marchan sin más lamentos.


Y aunque queden sus recuerdos

en algún rincón tirados

seguiré con mi conciencia

limpia y sin mi ego afectado.


Esta ranchera dedico

a quien tanto he ofendido

aunque nunca me haya dicho

que delito he cometido.


Viviendo una vida plena

con virtudes y defectos 

aparcaré mis pecados

con tus malsanos tormentos.


Pues aquellos que se apartan

de los que les apreciaron

que con su pan se lo coman 

que yo ya los he olvidado.





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