Soneto para Andrés

Tiempos extraños traen la esperanza
cuando una luz alumbra a otra vida,
en el momento de la bienvenida
te auguro amor, salud y buena crianza.

Firme el sueño subyace y a él se afianza
con la conciencia ausente, aún dormida
pues surgirá curiosa y decidida
cuando del mundo extraiga su enseñanza.

Que el amor, la pasión y el sentimiento
guie esa ruta que marca tu camino 
sin que te arredre nunca el desaliento

y que solo el postrero y firme sino
sople airoso su dulce y suave viento
para guiar con fortuna a tu destino.


Huyendo del amanecer

Solos en la habitación
huimos del amanecer,
cuando en el anochecer
llega la reencarnación.
Entonces es la ocasión
de usar nuestra fantasía,
junto a esa melodía
que Apolo en la isla de Delos
regaló a nuestros desvelos,
antes que llegara el día.