Soneto a Antonio Machado

En los extensos campos de Castilla
entre la luz y los trigales tersos            
de forma eximia, grácil y sencilla        
surcaron los recuerdos de sus versos.   

Desterró los conceptos más perversos 
al llegar su lirismo a la otra orilla      
y transmutó su don los universos       
con recuerdos de un patio de Sevilla.

Dejaron en su vida y en su historia        
alumnos, simbolismo y señoritos           
los rasgos que inspiraron sus escritos.  

De este modo, lo guardo en la memoria   
con aquellos insignes eruditos              
de una etapa que fue contradictoria.     











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