Andanzas del hidalgo Lópe

De estas cuartetas hacemos  
un merecido homenaje
al noble Lópe que hoy vemos
comenzar un largo viaje.

Nos deja buena impresión,
por eso con mucha guasa
queremos que al corazón
le llegue y darle la brasa.

En verdes pastos de mayo
con abundancia de trigo
llegaste como lacayo
y te vas como un amigo.

Hidalgo tú con esmero
sostuviste en el asalto
la ballesta como un fiero,
en la toma de Palo Alto.

La batalla la perdiste
y saliste galopando,
y de Castilla le diste
al escudero tu mando.

Y para a tu musa Urania
fuiste caballero andante,
por las tierras de Britania
marchaste con Rocinante.

Vagar con tu autoestima
con un kayak por el Ártico
te causaría algo de grima
ese método catártico.

Purgado ya de los males
a tus pies pusiste cisco
y te llevaste a raudales
en la memoria de un disco,

unos años de vivencias
y de gratas sensaciones
con algunas controversias
y guardias a mogollones.

Si dimensionas tus datos
porque aquí nadie te entiende,
recoge y marcha sin Athos
que D´Artagan te defiende.

En África a un impala,
creíste haberlo vencido
y al escuchar la rehala
de su grupa te has caído.

Cuando alguna vez te pierdas
y no puedas decir ni adiós
arrinconado en las cuerdas,
verás que es duro ser Dios.

Y ya se acaba la historia
de este guerrero indomable
que luce sin mucha gloria
su yelmo descapotable.

Te decimos con cariño
que no sientas el agravio,
pues solamente es un guiño
a tu proceder de sabio.

Estos versos han surgido
apenas sin intención,
confiamos no hayas sufrido
con la chanza a tu evasión.



Antonio Nieto Bruna
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7-7-2017