Romance de la orquídea y la margarita

Estando una margarita
en el ramo con la rosa
junto a una esbelta orquídea
y mirándola celosa
la flor de criadero exhala
sus aromas muy furiosa,
preguntando ella altanera
a la rosa más curiosa.
-¿Qué pinta esta asilvestrada
flor campera y pretenciosa
en un ramo tan selecto
con una orquídea hermosa?-
Y la rosa le contestó,
mirándola temerosa:
-La puso aquí el jardinero
por ser la más enjundiosa
de las flores que a las damas
mantienen su misteriosa
razón para adivinar
si acepta o no como esposa
el joven al que pretende,
mientras deshoja angustiosa.-
La modesta margarita
modosita y silenciosa,
exclamó con dulce voz
pero seria y respetuosa.
-¡Oh excelsa flor que luces
tus colores primorosa¡
No te incomodes conmigo
por ser tan poquita cosa,
si te criaron jardineros
para ser bella y famosa
entre grandes cristaleras
y naciste poderosa,
creo que no tengo culpa
de que seas recelosa
y pienses en la belleza
de esa forma tan ociosa
que no te deja ni ver
al mirar tan envidiosa
como yo me siento libre
en la pradera verdosa,
en las montañas y valles,
en la campiña olorosa,
entre romero y cantueso,
con la bella mariposa
que al volar sobre mis pétalos
me hace sentirme dichosa,
y en la mano de una joven
que me deshoja amorosa,
mientras que tú te marchitas
siendo una flor vanidosa.-






Antonio Nieto Bruna
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23-9-2014


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